Mucho nos cuesta mantener una vida pura y consagrada a Dios. ¿Como pueden los creyentes mantener su vida pura, resistiendo a las influencias inmorales que caracterizan el ambiente impío en el cual viven?
Algunas de las claves las tenemos en la segunda estrofa del Salmo 119. Entre los versículos 9 y 16 hay ocho puntos a considerar.
- Versículo 9, Viviendo conforme a la palabra; Tomando la irreversible decisión de permanecer fiel a la palabra escrita de Dios por el resto de la vida.
- Versículo 10, Buscando a Dios en oración, de todo corazón, pidiendo que no nos permita desviarnos de sus mandamientos.
- Versículo 11, Aprendiendo de memoria la palabra de Dios; Atesorando sus dichos en el corazón.
- Versículo 12, Pidiendo la dirección de Dios; Que Él nos enseñe sus decretos.
- Versiculo 13, Pronunciándose abiertamente en favor de la verdad de Dios; Proclamando con nuestros labios los juicios de Dios.
- Versiculo 14, Alegrándose y deleitándose en lo que Dios dice; regocijándonos en el camino de sus estatutos más que en todas las riquezas.
- Versículo 15, Considerando el resultado de los caminos de Dios frente a los caminos del mundo; meditándo en sus preceptos y poniendo los ojos es sus sendas.
- Versículo 16, no estando nunca demasiado ocupado para leer y estudiar la Palabra de Dios; halar deleite en sus decretos y nunca olvidar su Palabra.